jueves, 3 de julio de 2008

Tarde de asueto

Podría contar mi experiencia en Gijón, pero eso ya lo he hecho en la web de Aguaverde, así que aquí resumiré diciendo que hice la natación y disfruté, aunque en dos de las trazadas venían olas de través y daban ganas de agobiarse (pero pa qué); que debía ser un poco larga, porque tardé 18 minutos (y las primeras más de 13, eh); que hice las tres vueltas en la bici y a todo lo que di de mi, que era poco después de dos meses y medio sin tocarla, pero debía haber hecho solo una vuelta; y que di una vuelta corriendo a unos 7 min/km :-D y luego me retiré, y aún así a los dos días noté la sobrecarga en la pierna. La prueba estuvo bien, pero lo mejor fue la convivencia aguaverdiana (banquetes incluidos).
Y hubo otra cosa, muy sencilla, con la que disfruté enormemente: una pequeña travesía a nado que hicimos Petrus, Sherpa, Silvia y yo en la playa de Tazones, con aquel agua tan fría, como en la canción de Miguel Ríos, en la que nadé suave pero efectivamente, disfrutando a cada brazada. Así debió ser, porque a la salida Ana y Cris me dijeron que nadaba muy bien; señal de que iba con seguridad deslizando cómoda.´
Y luego la vuelta a Madrid, a Mordor como dice Akele; a lidiar con una especie de sopor crónico que llevo encima. Pero el martes hice un paréntesis. Aprovechando que fui a Toledo a dar un curso, y cansada ya de dar vueltas en redondo a una piscina (lo que causa estupor entre los demás bañistas), pregunté por algún embalse o similar para nadar en aguas abiertas. Nadie me supo decir, así que determiné ir a atravesarme Cazalegas.
Por cierto que por el camino pinché una rueda, a la altura de Torrijos, y pese a que es la primera vez que me pasa, la primera rueda que cambio, que no había leído ni leí el libro de instrucciones, tardé un simple cuarto de hora en cambiar la rueda, incluido paseo a poner el triángulo y toda la pesca. Y es que soy un monstruo con una llave fija en la mano. Y además, nada más entrar a Torrijos encontré un taller en el que me repararon la gracia en un cuartito de hora, por cinco euros, y hablando de bici con el mecánico. Así casi hasta da gusto pinchar.
Cazalegas estaba precioso. El nivel del embalse a tope, y todo alrededor de un verde intenso que contrastaba con el cielo. Había la cantidad de gente justa para que si me pasaba algo, se enteraran.
El agua estaba casi tibia, sin llegar a ser calentucha, y yo notaba como avanzaba fácil. La otra vez que me lo atravesé tardé 38 minutos con neopreno, y esta vez 41, que no esta mal para ir sólo con el bañador y dada la forma que tengo últimamente (esférica, en concreto). A la salida estiré largamente sobre la hierba; vamos una gozada de tarde de día laborable. Llegué a Madrid ya anochecido, relajada y contenta (aunque quizá con el trapecio derecho algo sobrecargado).

4 comentarios:

Ramón Doval dijo...

... Travesías, competiciones, pinchazos, búsqueda de embalses,...
¡huy, empiezas a dar miedo!

Ishtar dijo...

La primera vez que pinché no fuí capaz ni de levantar el coche (un Suzuki Vitara que debía pesar como 200 toneladas) con el mini-gato desmontable ese que venía en el coche, así que llamé a los de seguro. La segunda vez, ya con el Clío, es que ni lo intenté... llamé directamente, que para eso les pago jeje.

Besicos y caña a las pupitas!!!!

Nutria dijo...

Ramón: estoy desolada, ¿antes no daba nada de miedo?

Ishtar: seguro que con la rueda trasera de la bici, en cambio, hubiera tardado mucho más... ¿o será que a base de cambiarla ahora la del coche me parece una mariconá?

akela dijo...

Anda que no te lo montas tu bien... a mi ni se me habría ocurrido después de currar buscar un sitio para nadar....je, je claro así vas tu y así voy yo la última del pelotón pero eso si con una alegría

Anda que decir que en Gijón había alguna ola trasversal???!!! coño alguna si parecía el mar una batidora, yo por mi tiempo parecía que me había ido de copas por el mar.

Fue un gustazo verte allí, esos cruce en la bici molan pues nos vamos dando ánimos, ganar no ganeremos ná de ná ¡¡¡pero lo bien que lo pasamos!!! pues eso que nos quiten lo bailao

Nos vemos. Besicos.